sábado, 16 de junio de 2012

Que difícil es criar un hijo

No hay día que me eche a dormir pensando si estaré haciendo bien las cosas. Si fui muy tosca al hablarte, sino te repetí muchas veces cuanto te amo o si no me deje entender cuando reflexionamos después de tus pataletas.

Cuando eras pequeñito, me preocupaban otras cosas,  si vomitabas, que si solo querias estar cargado, que no dormias toda la noche y soñaba y rogaba que crecieras para que empiezes a comer solo, a caminar y que duermas en tu cuarto. Pues creciste!

Y ahora me preocupan más cosas, las pataletas,  que dejes el pañal, que saludes, que hables, que respetes el espacio de tus amiguitos, etc, etc, etc..... Se cumple una vez más las palabras que alguna vez escuche : Hijos chicos, problemas chicos. Hijos grandes, PROBLEMAS GRANDES.

Definitivamente, no soy la mamá perfecta, tengo millones de deficiencias y tu, mi pequeñito, no tienes la culpa de mis carencias. 

Este año empezaste el  nido, y ha sido super dicifil tanto para ti como para mi. Te veo en los recreos mirarme con tus ojitos  caidos y se  que aun no entiendes que Mami trabaja cuidando bebitos. Y claro, te molestas porque no te cargo y cargo a unos niñitos que no conoces. Y vas y pegas, empujas, haces pataletas, le muerdes a la miss. Y todos se molestan contigo, me incluyo en este grupo. Lo siento hijito, me imagino que si yo no lo se manejar que soy una adulta de 30 años, tu con tus 2 años 3 meses dudo mucho que puedas entender que aunque cargue a mil niños a la vez, tu sigues siendo el amor de mi vida. El numero uno. Y tambien el numero 2.

Llego a casa y tu ya estas ahi, llegaste en la movilidad, escucho desde la puerta que no quieres comer, escucho tus gritos y tus pataletas. No quieres pasar la comida. Yo estoy cansada, cansada de cuidar 12 niños de un año y venir escuchar más gritos. Y ahi viene la pregunta ¿Como hago para que comas? Te exijo? te obligo? Es imposible, no entra nada por esa boca. DISCIPLINA POSITIVA. Te bajo de tu silla, con dos cucharadas en la panza y otra en la boca y no hay nada hasta la noche. Me quedo de mal humor. Pero tu... tu no tienes la culpa, tu no entiendes que mamita esta cansada y que lamentablemente me fastidia que no comas. 
Pasas la tarde de mal humor, llorando, gritando, pataletas por doquier. Te llevo a tu cuarto varias veces para que reflexiones (2 minutos dice la Disciplina positiva). Llega la hora de cenar y ocurre lo mismo. Yo me olvido de la DISCIPLINA POSITIVA y te pongo la pijama y aun con comida en la boca te meto a tu cuna y te dejo ahi, porque estoy cansada, estresada, frustrada...

Ahora estoy aqui, escribiendo y pensando en ti, en como te sentiras tu, seguro igual, cansado, estresado y frustrado. Y todo porque no entiendes en tu cabecita porque Mamita no te carga, no te mira y no te hace cariñito cuando la vez en el recreo del nido y para empeorar todo, Mamita carga a unos bebitos que no conoces.

La historia se repite día, tras día y me quejo y me dicen: "Recien estás empezando..." 

Hijito mio, perdoname que siendo tan vieja no sepa como corregirte, estoy intentando aprender nuevas tecnicas para regalarte herramientas y ayudarte a vivir en este mundo. Quiero  que sepas que aunque no te permita algunas cosas no quiere decir que no te ame. Que si quiero que comas, es porque me interesas. Perdoname porque muchas veces me olvido que tu tambien tienes sentimientos, que sientes celos, que sientes  miedos y que todavia no sabes controlarlos y por eso reaccionas asi.

Mañana será un nuevo día mi pedacito de cielo, te volvere a explicar que te amo, que nos vamos al nido, tu a tu salón amarillo y yo al rojo, porque Mamá trabaja cuidando bebitos. Mañana me acordare lo que escribi hoy, me acordare que tu aun no entiendes. Cuando te vea en el recreo te abrazare un ratito, te sonreire cada vez que nuestras miradas se encuentren, te hare cariñito cuando pases junto a mi. 

Cuando llegue a casa, me dedicare a ti como siempre, pero diferente, de buen humor, aunque este cansada, aunque me duela la cabeza, no te exigiré que comas, pero tampoco te dare otra cosa en la tarde. Pintaremos, jugaremos con plastelina, me subire a tu carro para que me empujes, veremos a woody, algunas tardes iremos al parque. Pero no permitire que le pegas a la nana. Nos iremos a reflexionar cada vez que sea necesario.

Hoy me puse a pensar que eres muy importante en mi vida, tan importante que si no estuvieras comigo, yo no existiria. No me imagino la vida sin ti. Pero se tambien, porque alguna vez lo escuche que : ..."los hijos son prestados". Y quiero disfrutarte, quiero abrazarte cada vez que pueda, besarte, jugar contigo, que me lleves de la mano a tu cuarto para ponerlo patas arriba; porque luego creceras, luego no querras que te abrace frente a tus amigos, no querras que te acompañe hasta la puerta de tu salon, no querras jugar conmigo, es más, no querras que entre a tu cuarto y ese día me arrepentire de no haberlo hecho hoy. Te amo tanto.

Espero no ser la unica Mamá que no tiene un manual bajo la manga, que no tiene la opcion  ayuda en el menú principal,  supongo que todos los padres pasamos por esta etapa de no saber si lo que hacemos con nuestros hijos esta bien. Y  no lo sabremos hasta cuando nuestros hijos sean padres. Solo nos queda amarlos, corregirlos con amor, aprender juntos y sobre todo disfrutarlos, porque los años pasan volando y no hay manera de retroceder el tiempo. 


No existe curso, taller, manual, universidad ni nada para enseñarnos a ser unos buenos padres. Solo nos queda el día a dia, experimentar, buscar el punto, buscar tecnicas y aprender. ¿Tenemos derecho a equivocarnos?














domingo, 27 de febrero de 2011

Yo te esperaba (Un año después)

Cuando me entere que estaba embarazada, fue un balde de agua fría. Me asusté como nunca en mi vida. Tenía miedo a mi familia, a como reaccionarían ante la noticia. ¿A quien le gusta que su hija, nieta, sobrina  salga embarazada fuera del matrimonio? A nadie. Quería retroceder el tiempo. Quería irme. Pensaba en irme a Cajatambo. Quería huir.
Tu papá fue un ángel  que me amo, me protegió, me cuido y me regalo un poco de confianza y empezamos a vivir el tiempo de espera. Odio esperar, pero esta vez fue especial.
Te tenia dentro de mí y si, te tenia cariño, pero aun no te sentía.  Gracias al cielo, no tuve nauseas, mareos matutinos, mi embarazo fue muy tranquilo en ese aspecto. Pero aun tenía que contarle a toda mi familia. Calle un tiempo. Te escondí.
Paso mucho tiempo para contar que existías. A pesar de la noticia y del shock… no fue tan caótico. Al final, ya era una tía de 28 años. Y algunos pensaban que me quedaría solterona. Fue en ese momento que empezaste a crecer, mi panza creció de manera descomunal. Lo hiciste como sabiendo que ya no te tenía que ocultar. Gracias por la paciencia pequeñito.
La primera vez que te vi, fue cuando tenias 6 meses en mi panza, vi tu carita, tu nariz , tus manitos, y te quería abrazar, decirte que te amaba, que estaba asustadísima, pero que te amaba como a nadie. Tenía miedo a hacerte daño, a no saber que hacer.
Los meses pasaban y seguías creciendo, me hacías doler con tu codo, no me dejabas dormir, sentía cuando te daba hipo en las nochecitas después de comerte todo lo que yo me había comido. Me di cuenta que me ayudaste a dejar el cigarro. Gracias pequeñito.
Llego el cumpleaños de papá y por más que salte, camine, comí ají e hice mil cosas, no quisiste salir de mi pancita. Estabas calientito ahí. Pero la ansiedad me estaba volviendo loquita, y cada día los miedos me consumían. ¿Seré una buena mamá?
Un día fuimos al doctor y tú ya estabas inmenso, el doctor me dijo que no podrías salir naturalmente, así que decidimos que lo mejor sería operarme. Lo programamos para el 24.  Regresamos a la casa, mudos, emocionados, Papito y yo no sabíamos que hacer. Ya teníamos tus cosas y las mías listas hace meses. Creo que no pude dormir, a pesar que tus tías que ya eran mamás me dijeron que duerma porque nunca más dormiría.
Llego el día y nos fuimos para que te saquen de adentro, para poder abrazarte. Estábamos tranquilos. Cuando me vi sola en la sala de parto, me di cuenta que vendrías prontito, los nervios me tomaron por sorpresa y cuando menos lo imagine ya estaban tratando de sacarte. Escuche tu llanto y fue como un coro de ángeles para mis oídos. Lo primero que pregunte con mi voz entrecortada y con los efectos de la anestesia fue si estabas bien. ESTA BIEN!, me dijeron. La sensación de paz que sentí fue indescriptible, pero más indescriptible fue el momento que te vi por primera vez. Cuando por primera vez sentí tu piel y la mía, juntos por fin. TE AMO, te amo, te amo. ¿Cómo te puedo amar de esta manera, si recién te veo frente a mí? Mi alma  y todo mi ser  gritaban que te amaba. Ahí sellamos un lazo que nadie jamás podrá romper. TE AMO mi pequeñito, te amo con toda mi vida.
Te llevaron a evaluar y a mí me dejaron en un sueño profundo, la verdad  es que esa fue la última vez que dormí. Soñaba contigo, me levantaba de rato en rato y pensaba en ti. Ahora solo eras tú. Lo primero y lo segundo.
De regreso en el cuarto, todos me felicitaban, me decían que eras hermoso. Yo no podía hablar. Mi tía me dio un beso y un abrazo como nunca me lo había dado. Como el que le da una madre a su hija. Fue la primera vez que sentí que me quería como a una hija. Gracias a ti mi pequeñito. Y tu papá no dejaba de sonreír, de mirarme con amor. Me seguía enamorando de él cada minuto que pasaba.
Cuatro días después estábamos en casa.  El primer cambio de pañal lo hizo tu papá (y el siguiente mes también) fue caótico. Gastamos una bolsa de algodón y te orinaste otra vez y no te habíamos puesto el pañal, te tuvimos que cambiar de ropa. Esa madrugada te levantamos para que tomes la leche (error), no quisiste dormir  y te seguiste de largo hasta el amanecer. Tu ombligo se pagaba con la gasa y nos demorábamos como 40 minutos en despegarla. Lloraba al verte llorar, no entendía porque llorabas. Ya habías tomado leche, te habíamos cambiado, sacado chanchito. Eras tan chiquitito, tan frágil.
Fuiste creciendo mi cielo lindo, fuimos creciendo nosotros como papás, aprendimos a descifrar tus llantos, te mudaste a tu cuarto desde muy joven. Aprendimos mucho y lo seguimos haciendo día a día.
Empezaste a comer, y me escupías la comida, no te gustaba nada y yo al borde de la locura. Hasta que poco a poco empezaste a aceptar la papilla. Te crecieron tus dientecitos lindos, empezaste a gatear. Me dijiste mamá. Gracias mi pequeñito, porque fue el segundo momento más feliz de mi vida.
Y hoy, casi un año después que llegaste a nuestras vidas, me doy cuenta lo mucho que hemos crecido, madurado, como familia, como padres. No hay día que no aprendamos algo nuevo, no es fácil, es súper difícil.

He empezado a trabajar mi chiquitito querido y no sabes lo dificil que es, no dejo de pensar en ti, te extraño tanto. Pero te juro que en el instante que llegue a la casa te lo dedicare a ti. Jugaremos con tus cajas, nos haremos chochitos y nos daremos besitos.

Perdoname mi chiquito si alguna vez te puse mi cara de ogro, subí y cambie  el tono de mi voz, te deje llorar mucho tiempo, no entendí  si algo que te di de comer no te gustaba  o no te di de lactar. Solo quiero que sepas, que aunque no podre cambiarte el mundo donde vives  si estaré ahí acompañándote. No podre evitar que alguna vez te rechacen o te rompan el corazón, a cambio te daré fuerza y valor  y aunque no pueda evitar que te caigas, siempre te brindare mi mano para ayudarte, siempre estará mi hombro para que puedas llorar  o reir, o soñar.  Llorare no solo tus penas sino tus alegrías, tus logros, tus conquistas mi hijito lindo. Porque eres y serás siempre lo mas importante en mi vida, porque me regalas tu sonrisa cada mañana y haces que mi vida sea perfecta.
Feliz día mi amor!
Tu mamá

lunes, 14 de febrero de 2011

14

No hay nada más cursi que el 14 de febrero, día del amor.  Y no es que yo sea una amargada, o sea poco romántica, no señores y señoritas, soy recontra romántica, me encanta la melcochada, las palabritas y frases romanticonas, las sorpresas, los detalles, las locuras de amor (anota gordo). Pero siempre y cuando no sean en esa fecha macabra.
Y tampoco es que haya tenido malas experiencias en esas fechas, no señores, lo único que recuerdo de esa fecha tan pestífera es de las miles de veces que la pase más sola que Adán el día de la madre. Es más, recuerdo claramente que en una oportunidad, me terminaron un 13 de febrero, así es, 13 de febrero, díganme si eso no es una crueldad? Me quede, vestida y alborotada con un vestido nuevo con el que pensaba festejar  aquel  tétrico 14.
No entiendo porque le damos tanta importancia a ese día. Es un día común y silvestre, donde para mala suerte de todos, mucha  gente cree que es importante justo ese día, festejar el amor mutuo entre parejitas. Pero porque ese día??? Porque nos hacen eso?? Todo se llena, no solo los telos, los restaurantes, los cines, las florerías hacen su agosto, las calles, los parques. Todo lleno de enamoraditos chapando a vista y paciencia de tutili mundi, algunos tramposo se ven en la mañana con la bamba y en la noche se van con la esposa. Terrible. Pero todo eso, en un solo día.
¿Por qué?? No es mejor acaso sorprender a tu pareja (o), calentao, novia(o), esposa(o), amante, amigo(a) con derecho, amigo(a) cariñoso(a) cualquier día del año??? Si ese día es tan obvio todo, porque no sorprendernos en cualquier momento? O mejor aún, sorprendernos cada día de nuestras vidas. Al final supuestamente esa persona te da felicidad y mínimo, lo que uno puede hacer es demostrarle  día a día todo el amor del mundo.
Yo pienso así, porque no hay nada más lindo que prepararle algo rico a mi esposo y que venga un lunes 20 de Julio y se encuentre con su postre favorito. Que  un 3 de Marzo me lleve a comer al restaurante que tanto quería probar. O que un día 28 de Noviembre se aparezca con un ramo de rosas, otro día con un sublime y otro día me diga a los ojos que soy el amor de su vida. Son detalles que nunca se olvidan, por más pequeños que sean, son tatuaje para el alma.
Gente linda del Perú  que ama el romanticismo, no salgan a llenar el parque y llenar restaurantes y telos, festéjenlo otro día, sorpréndanse mutuamente. Y las que están solas, como yo alguna vez, no se sientan mal, algún día encontraran a alguien que las sorprenda cada día del año y olvidaran los 14 que la pasaron solas (os) y si nunca llega nadie a tu vida… piña pues, para la otra vida será, diviértete sola, viaja mucho, despilfarra el dinero en tus sobrinos.
Y ustedes que harán este 14??? Yo me voy a la playa con mi gordo!!, mentira!!!!!.... nada, descansar estoy pensando como sorprender a mi esposo otro día.
Este 14  la pasare con mi enano, jugando y disfrutándolo y porque no decirlo estresándome. Mi gordo llegara tarde, definitivamente lo extrañare, pero no por ser 14, sino porque simplemente lo extrañare, como lo extraño todos los días que se va a trabajar. (Gordo, no te olvides mi pecachón).
Besos para todos!

viernes, 4 de febrero de 2011

Las verdades de una Mudanza


Me he mudado 5 veces en mi vida, la primera ni cuenta me di, tenía solo 3 o 4 años;  la segunda, me dolió en el alma, tuve que dejar mi burbuja para irme a un cuartito para empezar a vivir;  la tercera, fue un orgullo para mí, vivir en un depa, y pagar los gastos era todo un reto; la cuarta fue tan lenta, tan sutil, tan de a poquitos que un día me di cuenta que ya vivía con él, fue cuando recién me mude con mi esposo, para que no me choque, primero solo iba los fines de semana y un día dije, es hoy.
Pero la ultima mudanza ha sido todo una travesía, mudarse no solo de depa, sino de distrito, con más cosas que las que tenía antes y sobre todo con un pequeño a quien ante cualquier mudanza, esta primero.
El estrés empieza mucho antes, cuando vemos como vamos a decorar el “nuevo depa” y créanme que es un estrés, porque uno quiere blanco y el otro negro. La refri de dos puertas o la de una, muebles de cuero o de tela, persianas  o estores, pintamos el cuarto del bebe o le ponemos papel.
Un sin número de detalles que son súper importantes y que en ocasiones son motivos de broncas y también de dolor de cabeza y más aun de bolsillo. Todo cuesta, nada es gratis.
Unos días antes tienes contratar un electricista, gasfitero, pintor, llamar a telefónica. Todos te dicen un día, una hora y un monto. La verdad es que ninguno llega el día, ni a la hora, pero claro si al monto y aveces un poco más porque falto tal o cual cosa. Estrés, pierdes el tiempo esperando a uno y otro. Si compras una refri, cocina o lo que sea,  te dicen que te lo llevaran tal día de dos a ocho de la noche, piña, bien parada esperando que te traigan el bendito comedor que tanto te gusto, y lo más feo es que estas desde las dos y ellos llegan a las 8 (si es que llegan). Llamas a pelearte con la señorita de la central, que nunca sabe que decirte.
Si no haces contrato con una empresa de mudanza, caballero, embalar todo, comprar cajas grandes para meter todas las cosas, por ahí algo se rompe, tienes que botar cosas que ya no usas hace años, encuentras lo que has buscado por meses.
A veces las cosas ya no te entran, tienes que meter en bolsas, maletas, maletines, en donde haya espacio, todo, todo, todo.
Llega el camión de la mudanza y se lleva todo, te quedas en tu antiguo depa, vacio, sin nada, triste, en verdad es muy triste, sobre todo si te has encariñado con tu espacio, tu calle, tu vecindario.
Llegas al nuevo y lindo depa y ya te rayaron las paredes recién pintadas, el piso sucio y con un rayón con el “dede” recién puesto. Mala suerte, la cama no entra, hay que sacar la puerta para que entre la cama. Rayón en la pared.
El de telefónica se queda en tu casa todo el día y al final no te logro colocar, ni el teléfono ni internet y uno muerto de la cólera porque no puedes poner en el facebook que ya estás en tu nueva casita, feliz, feliz, feliz.
Así pasa varios días, arreglando los cuartos, la cocina, siempre hay una cajita mas por desempacar, no hay cuando terminar. Falta comprar varias cositas, detallitos, falta poner algunas luminarias, enganchar el colgador, mañana, y mañana será mañana, y algún día terminaras.
Mudarse no solo implica comprar cajas y cargar con ellas para ponerlas en otro sitio, mudarse también significa dejar atrás anécdotas, recuerdos, risas, llantos y es llegar a un nuevo lugar para crear, a vivir nuevos recuerdos, nuevas experiencias, alegrías, penas, risas, mas llantos, broncas , logros.
Seguro mi hijo aprenderá a caminar en mi nueva casita. Quizá tenga una hermanita. Quizá celebremos muchos aniversarios, cumpleaños, bautizos.
A pesar del cansancio que deja una mudanza, alguien te visita y te dice, que tu depa esta lindo o vez a tu hijo feliz en su nuevo cuarto, jugando como loco, libre, con más espacio. Y vez tu cocina, perfecta, nuevecita, linda, con la refri que querías, todo tan lindo y nuevo que te olvidas del eléctrico que te dijo hace una semana que pondría todas las luces en un solo día, y hasta ahora no acaba, o que aun estas incomunicada, o que te falta tal o cual cosa.  No importa, estas en tu casita, en tu nuevo hogar, con los amores de tu vida.

jueves, 13 de enero de 2011

Mi Milagro Bonito


Todos tenemos un sitio favorito en el mundo, un lugar que de solo imaginarlo nos transporta a nuestros mejores recuerdos, y que mejor que recordar las vacaciones cuando éramos pequeños.
Yo tengo una playita, y no es mía, pero la siento como tal, una playita súper especial, que no tiene nada de lujos,  ni un paisaje espectacular, es mas , es pura piedra, las casas no tenían luz y  en la noche nos iluminábamos con un motor, pero lo vivido nadie me lo podrá quitar.
Después de la navidad hermosa en familia que pasábamos cada año y que la esperábamos como se espera 9 meses a un hijo, también llegaban las vacaciones en “El Milagro”, nombre de mi playa bonita.
La recuerdo con cariño, la recuerdo con nostalgia, la recuerdo y me rio porque ahí no solo he reído, sino también he llorado, me he peleado,  me he caído, me han castigado, me he emborrachado y hasta me he enamorado. Y díganme si esos amores de playa, no eran los más lindos y tiernos. Sobre todo prácticos, llegaba marzo y todo se terminaba, llorabas un par de días y lista para empezar las clases y volver a ver al chico del colegio que tanto te gustaba.
La mañana empezaba con un suculento desayuno, con leche de vaca directamente traída de la chacra de mi abuelito, buenaza, con mis dos panes con huevito revuelto y a buscar a mis amigas, que la mitad eran mis primas, pero ahí estábamos, todas las mujeres a tostarnos al sol, jugar vóley, aunque yo prefería mirar, jugar cartas, pintarnos las uñas de colores locos, hacernos peinados raros o simplemente caminar hasta la banderita (playa que esta mas allá).
Felices y solas, toda la playa para nosotras, los chicos no estaban, ellos jugaban a las guerritas en unas casa abandonadas en las afueras del Milagro o quizá, estaban en su club …. No recuerdo el nombre, pero estaban prohibidas las mujeres, hasta que uno de ellos  empezó a chapar con una de nosotras y todo acabo, jajaja.
Después de almuerzo nos volvíamos a ver, para bañarnos en el mar, comernos un bombombum , montar bicicleta y tratar de escaparnos “atrás”, lugar prohibido por mi mamama que varios castigos me causo y  que hasta ahora nose porque, el peligro podría estar en donde sea.
Los fines de semana  venía el heladero a vendernos los helados más caros y que comprábamos con la propina del papapa, venia mucha gente, habían fiestas. Era divertido.
Cuando caía la tarde, el sunset era lo máximo, todas quemaditas, contentas y nos cruzábamos con los chicos y ni nos mirábamos, parecíamos desconocidos, todos a bañarse, a comer y hasta la noche.
Saliamos bien bañados, talqueados y perfumados, y ahí estábamos, chicas y chicos, buscando la zona más oscura de la playa, para estar  todos juntos, para que las parejitas se agarren de las manitos y con mucha timidez  se den sus primeros besos. Yo fui una de las que se dio su primer besito en la plazuela de “El milagro”, debajo de cientos de estrellas y frente a todos mis amigos, y lo recuerdo como si hubiera sido ayer.
Los papas, abuelos, mamas, tías y ayudantas del hogar  nos buscaban cerca de las diez, se apaga el motor (de luz) y todos a dormir. Nos despedíamos felices. Los fines de semana hacían fiestas, como chicotecas y la pasábamos genial. Pero siempre hasta las 10.  Y nos íbamos a dormir, felices, en paz, tranquilos.
Pero empezamos a crecer, y las 10 nos quedaba corto, y nos juntábamos en las noches a tomar o si no, nos escapábamos de la casa después de las 10, cuando todos dormían, aunque al día siguiente nos tengan castigados, pero valía la pena, porque las vacaciones son para eso, para divertirse, para jugar, para descansar, para salir de lo normal, para crecer, para soñar, para retar, para revelarnos, para ser niños.
Hoy, todos los que hemos conocido “El Milagro”, vivimos nuestras vidas, ya no vamos al milagro toda la temporada, algunos no vamos hace años, pero se que todos aquellos que han pasado por ahí, ya sea de chiquitos, de medianos, de grandes, se van con la misma sensación que la que tengo yo ahora, esa sensación de nostalgia, porque esos tiempos no volverán, pero Mi milagrito bonito, ahí estará, por siempre, en mis recuerdos, en mi corazón, en mi nostalgia.
Y ustedes tienen algun lugar bonito en su corazon de niño?